Los obispos de México llaman a construir la paz y no perder la esperanza en su mensaje al Pueblo de Dios
- hace 25 minutos
- 2 Min. de lectura

Red Católica de Noticias, 16 de abril de 2026.- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) dio a conocer su mensaje al Pueblo de Dios con motivo de la CXX Asamblea Plenaria, en el que los obispos hacen un llamado firme a la esperanza, la reconciliación y la construcción de la paz ante las difíciles realidades que vive el país.
En el contexto del tiempo pascual, los pastores recordaron que Cristo ha vencido a la muerte, renovando el corazón de los creyentes e impulsándolos a caminar con esperanza. En este sentido, señalaron que la Asamblea se desarrolló en medio de un panorama marcado por la violencia, el debilitamiento institucional y la creciente descomposición social, pero también por oportunidades para fortalecer la fraternidad entre los pueblos.
Inspirados en el magisterio del Papa Francisco, los obispos subrayaron que la fraternidad es hoy una tarea urgente para la humanidad, exhortando a no dejarse robar la esperanza incluso en medio de los escenarios más adversos. Asimismo, retomaron el reciente llamado del Papa León XIV a rechazar la violencia, la idolatría del poder y del dinero, e impulsar la construcción de “oasis de paz” mediante acciones concretas que atiendan las causas de la desesperación.
Durante los trabajos de la Asamblea, los obispos reafirmaron su compromiso de ser una Iglesia cercana a las realidades del pueblo, promoviendo el diálogo y contribuyendo activamente a la edificación de la paz. En este contexto, advirtieron que no es posible permanecer indiferentes ante el sufrimiento humano, especialmente ante la inseguridad que se vive en el país, la cual —afirmaron— no solo destruye vidas, sino que también debilita la esperanza social.
El mensaje incluye un llamado a la sociedad civil a trabajar unida por la reconciliación y a no normalizar la violencia. De igual manera, se destaca la importancia de acompañar a las personas heridas por la crisis, reconociendo en cada una su dignidad y su necesidad de sentido.
Los obispos también hicieron memoria del testimonio de fe de quienes han defendido la libertad religiosa, invitando a que este recuerdo sea motivo de unidad y construcción, no de confrontación. Recordaron además el mandamiento del amor como el camino para sanar las heridas más profundas del tejido social.
Finalmente, destacaron el valor de la vocación de cada persona como llamado de Dios a participar en la vida social desde sus propios dones, poniendo especial atención en la juventud, que busca sentido y acompañamiento. Encomendando a México a la intercesión de Santa María de Guadalupe, los obispos concluyeron su mensaje invitando a construir puentes hacia un futuro reconciliado, basado en la justicia y la misericordia.








Comentarios