top of page

Simón Bolívar celebra su fiesta patronal y recibe al padre Mario Alberto Vela como nuevo párroco

  • hace 5 horas
  • 2 min de lectura
Fiesta patronal de San Bartolomé y toma de posesión del padre Mario Alberto Vela Ituarte como nuevo párroco.
Fiesta patronal de San Bartolomé y toma de posesión del padre Mario Alberto Vela Ituarte como nuevo párroco.

Simón Bolívar, Dgo. — En el marco de la fiesta patronal de San Bartolomé Apóstol, el padre Mario Alberto Vela Ituarte tomó posesión como nuevo párroco de la comunidad parroquial de San Bartolomé, en Simón Bolívar, Durango.


La Santa Misa de toma de posesión y de la fiesta patronal fue presidida por Mons. Jorge Estrada Solórzano, obispo de Gómez Palacio, quien acompañó a la comunidad en este significativo momento de su vida pastoral.


Durante la celebración se hizo un llamado a vivir esta nueva etapa como una oportunidad para renovar la fe, fortalecer la unidad y crecer en la comunión. La comunidad parroquial fue invitada a reconocer en cada hermano un don, dejando atrás toda división, desconfianza, competencia o actitud que pueda obstaculizar la fraternidad.


Se destacó que el nuevo párroco está llamado a acompañar a la comunidad con corazón de pastor, con cercanía, paciencia y firmeza, ayudándola a avanzar en un camino de conversión y comunión.


Asimismo, se recordó que la Eucaristía debe ser el centro y corazón de la vida parroquial, pues en la Palabra de Dios y en el Pan de Vida la comunidad encuentra la fuerza para vivir su vocación cristiana y misionera. También se subrayó la importancia del sacramento de la Reconciliación y de una formación cristiana que conduzca a una participación plena en la vida de la Iglesia.


Otro de los llamados centrales fue a renovar la vocación misionera de la parroquia. La comunidad está llamada a no encerrarse en sus propias necesidades, sino a salir al encuentro de quienes se encuentran alejados y de quienes más sufren. Una comunidad reconciliada y unida puede convertirse en una verdadera comunidad misionera.


Al referirse al ministerio sacerdotal, se recordó que el presbítero es un hombre de Dios para los hombres, llamado a mantener una relación profunda con el Señor para servir a su pueblo. A ejemplo de Jesús, Buen Pastor, el sacerdote está llamado a estar en medio de su comunidad, compartiendo sus alegrías y dificultades y ayudando a vivir cada realidad desde la fe.


La celebración también puso de relieve la importancia de la participación de los laicos en la vida parroquial, particularmente mediante los consejos de pastoral y de asuntos económicos, como espacios de corresponsabilidad al servicio de la comunidad.


Al concluir, se encomendó esta nueva etapa pastoral a la protección de Nuestra Señora de Guadalupe, pidiendo su intercesión para que la comunidad de San Bartolomé camine unida, crezca en amistad con Jesús y sea una comunidad de alegres misioneros.

Comentarios


bottom of page