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El clero de Gómez Palacio fortalece su formación permanente con reflexión sobre el Acontecimiento Guadalupano

hace 4 minutos
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En espíritu de comunión y fraternidad, el clero de la Diócesis de Gómez Palacio vivió su semana de formación permanente, acompañados por Mons. Jorge Estrada Solórzano y guiados por el M.I. Cngo. Dr. Gustavo Watson Marrón
En espíritu de comunión y fraternidad, el clero de la Diócesis de Gómez Palacio vivió su semana de formación permanente, acompañados por Mons. Jorge Estrada Solórzano y guiados por el M.I. Cngo. Dr. Gustavo Watson Marrón.


Gómez Palacio, Dgo, 25 de septiembre de 2026.— En el marco de la formación permanente del clero de la Diócesis de Gómez Palacio, el señor Obispo Mons. Jorge Estrada Solórzano, junto con sacerdotes y diáconos de la diócesis, participó en una semana de reflexión y formación dedicada al Acontecimiento Guadalupano y su relación con el ministerio pastoral de los presbíteros.


La jornada fue dirigida por el M.I. Cngo. Dr. Gustavo Watson Marrón, quien acompañó al presbiterio diocesano en un espacio de estudio, reflexión y diálogo, teniendo como horizonte la preparación hacia la celebración de los 500 años del Acontecimiento Guadalupano en México.


A lo largo de esta semana se profundizó en diversos aspectos del mensaje de Santa María de Guadalupe y en los desafíos que este acontecimiento plantea para la misión de la Iglesia en el presente. Entre los temas abordados estuvieron el encuentro como camino de evangelización, la inculturación del Evangelio, la construcción de la “casita sagrada”, la comunión eclesial y la dignidad de la persona humana.


De manera particular, se reflexionó sobre la importancia de que el sacerdote sea un hombre cercano a las comunidades, dispuesto al encuentro y a la escucha, evitando actitudes frías o meramente burocráticas. El Acontecimiento Guadalupano fue presentado así como una invitación a renovar una pastoral marcada por la cercanía, la misericordia y el acompañamiento de las personas.


Otro de los ejes fue la comunión entre el obispo, los presbíteros, los diáconos y el Pueblo de Dios, destacando que la cercanía y la unidad dentro de la Iglesia favorecen la misión evangelizadora y fortalecen la acción pastoral de la diócesis.


Asimismo, se invitó a contemplar la “casita sagrada” como una imagen de la Iglesia que acoge, escucha y genera espacios de encuentro, donde cada persona pueda sentirse parte de una comunidad y encontrarse con Jesucristo.


Esta semana de formación permitió al clero diocesano renovar su compromiso con la misión evangelizadora y fortalecer los vínculos de fraternidad y comunión, poniendo la mirada en Santa María de Guadalupe, quien —como recordó la reflexión— conduce siempre al encuentro con su Hijo Jesucristo.

 
 
 

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