La tradición de cubrir imágenes de Santos durante Semana Santa y su significado
- 17 mar
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Se acostumbra a que mientras se hacen las siete lecturas con sus salmos, la luz permanece apagada y solamente la iglesia esté iluminada con los cirios que traen los fieles. Y justo cuando llega el momento de cantar el Gloria, las luces de la iglesia se encienden y entonces es cuando la imagen de Jesús resucitado se destaca con las decoraciones que previamente se pusieron al igual que el resto de las imágenes que también quedan al descubierto. (Artículo: ¿Por qué se cubren los santos en Cuaresma y Semana Santa?, Desde la fe)
«La celebración anual de la cuaresma es un tiempo favorable, durante el cual se asciende a la santa montaña de la Pascua». (Nuevas normas para la preparación y celebración de la Semana Santa, n. 6). Durante el tiempo litúrgico de la Cuaresma, que marca los 40 días de preparación para la celebración de la Pascua, es común observar en nuestros templos la práctica de tapar las imágenes de los santos con telas moradas o violetas. Esta costumbre, arraigada en la liturgia y la teología de la Iglesia, tiene un profundo significado espiritual que invita a la reflexión y la renovación espiritual de los fieles. La Cuaresma es un período de recogimiento y sobriedad, en el que los creyentes son llamados a la penitencia, la reflexión y la conversión espiritual, siguiendo el ejemplo de Jesucristo en el desierto. Cubrir las imágenes de los santos durante este tiempo litúrgico se origina en el deseo de enfocar la atención de los fieles en la figura central de la temporada: Jesucristo y su pasión, muerte y resurrección. La costumbre de cubrir las cruces y las imágenes de las iglesias, a partir del domingo V de Cuaresma, puede conservarse, a juicio de la Conferencia de los Obispos. Las cruces permanecen cubiertas hasta después de la celebración de la Pasión del Señor, el Viernes santo, y las imágenes hasta el comienzo de la Vigilia Pascual. (Nuevas normas para la preparación y celebración de la Semana Santa, n. 26).
“La idea es que nada distraiga al cristiano en su proceso de conversión. Así podrá descubrir con mayor profundidad el amor de Dios a través de su Hijo Jesucristo y en los santos un ejemplo a seguir. De hecho, durante la celebración del Viernes Santo por la tarde se va descubriendo poco a poco la imagen de Cristo crucificado, hasta dejarla totalmente visible”. Es una forma de penitencia Cuando inició la tradición de cubrir imágenes también se interpretaba como una penitencia, “pues la persona se sentía indigna de contemplar las imágenes de Dios y sus santos”. Es un signo de duelo, de viudez “Son días de duelo y la Iglesia se cubre con el velo de la viudez. El tiempo de Pasión está consagrado de un modo especial al recuerdo de los sufrimientos de Cristo por el que hemos obtenido la redención. Cuando veamos el templo vacío, porque ninguna de las imágenes sea visible, pensemos que eso sucede en la Iglesia cuando Cristo no está. Si Jesús no hubiera resucitado, nuestra fe sería vana, y las imágenes en el tempo no tendrían ningún sentido”. “Nos recuerda de una manera visual que nuestra fe en toda su gloria solo es posible a través de la obra de Cristo en su sufrimiento y muerte en la cruz”.
Cuál es su sentido espiritual y litúrgico.
Sentido espiritual
1. Se busca que los fieles se concentren en la relación con Cristo y en la renovación espiritual.
2. Se recuerda la necesidad de reflexionar y hacer penitencia.
3. Se invita a los creyentes a sumergirse en el significado espiritual de la Cuaresma.
4. Se recuerda a los fieles que la verdadera grandeza se encuentra en seguir a Cristo.
5. Se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
6. Se reflexiona sobre el sufrimiento y sacrificio de Jesús.
Sentido litúrgico
1. Se marca una transición significativa en el calendario litúrgico.
2. Se recuerda la obra de Cristo en su sufrimiento y muerte en la cruz.
3. Se recuerda que la fe de los creyentes se remite a la obra de Cristo.
4. Se prepara para celebrar la Pascua, la festividad más importante del calendario cristiano.
Por eso el de cubrir las imágenes es una virtud de la penitencial y su práctica son siempre elementos necesarios de la preparación pascual: la práctica externa de la penitencia, tanto de los individuos como de toda la comunidad ha de ser el resultado de la conversión del corazón.
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