Obispos de México llaman a construir la esperanza del país desde la fe y la unidad
- diocesisgp
- 13 nov
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ACONTECER ECLESIAL, 13 de noviembre de 2025.- En el marco de la CXIX Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), realizada del 10 al 14 de noviembre, los obispos de México dirigieron un mensaje al Pueblo de Dios en el que expresaron su cercanía pastoral, su preocupación por la realidad del país y su compromiso por caminar junto al pueblo en la construcción de la paz, la justicia y la reconciliación.
Reunidos bajo el lema “Iglesia en México: Memoria y Profecía — Peregrinos de Esperanza hacia el Centenario de nuestros Mártires”, los obispos reflexionaron sobre el momento histórico actual, marcado por el inicio del pontificado del Papa León XIV, los retos de la sinodalidad y un horizonte de celebraciones jubilares que conducirán hacia los años 2026, 2031 y 2033.
Unidad y esperanza bajo el pontificado del Papa León XIV
Los obispos destacaron el llamado del Santo Padre a cuidar la unidad eclesial como signo para un mundo herido, recordando sus palabras: En continuidad con este llamado, los pastores señalaron que la Iglesia en México desea caminar unida con el pueblo, especialmente en medio de los sufrimientos y desafíos que marcan la vida nacional.
Un itinerario jubilar hacia la esperanza: 2025–2033
Los obispos dieron a conocer tres grandes horizontes espirituales que marcarán la vida de la Iglesia en los próximos años:
2025: Año Jubilar de la Esperanza, que invita a continuar construyendo una cultura de esperanza cristiana basada en la fe y la misericordia.
2026: Centenario del inicio de la resistencia cristera, memoria viva de los mártires que defendieron la libertad religiosa y cuya fidelidad sigue interpelando al país.
2031 y 2033: Jubileos Guadalupano y de la Redención, celebraciones universales que buscan renovar la fe, fortalecer la reconciliación y abrir un camino de paz para todo México.
Una lectura pastoral de la realidad mexicana
Con claridad y firmeza, los obispos hicieron un diagnóstico de la situación actual del país, marcado por:
la persistente violencia y el dominio del crimen organizado;
la impunidad y la falta de esclarecimiento en casos graves;
la precariedad económica de millones de familias;
la restricción de libertades para voces críticas;
la crisis migratoria que golpea especialmente a los más vulnerables.
Recordaron que detrás de cada estadística hay rostros y familias concretas que sufren, y reafirmaron su compromiso de cercanía con víctimas, migrantes, pobres y comunidades amenazadas.
La familia, corazón herido de la sociedad
El mensaje también alertó sobre la crisis de la familia en México, afectada por violencia intrafamiliar, desintegración y cambios culturales que debilitan su misión fundamental.
Los obispos señalaron la necesidad de políticas públicas que respeten la dignidad humana y reconozcan el papel insustituible de los padres en la educación de sus hijos.
Guadalupe, Madre de la Esperanza para México
Concluyeron confiando el camino de la Iglesia y del país a Santa María de Guadalupe, Madre que acompaña la historia y esperanza del pueblo mexicano. “Guadalupe acompaña hoy a nuestro pueblo que sufre… Ella nos sostiene en la tarea de ser voz profética y servidores de la reconciliación”.
Un llamado a la unidad por el bien de México
Finalmente, los obispos afirmaron que, aunque no poseen soluciones inmediatas para todos los problemas, están dispuestos a colaborar con todos quienes aman sinceramente a México, sin distinción de ideología, partido o creencia. Concluyeron con un mensaje de fe y compromiso: “Sigamos construyendo juntos, con Cristo Rey como única y verdadera esperanza de México.”





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